martes, 29 de julio de 2014

Capítulo 5.

Los días pasaban y las dudas se volvían enormes, "Aquella frase que me dijo, ¿qué quería decir con ella?" Desde aquel día no volví a hablar con Alex, últimamente mi hermano ya no venía a recogerme a la universidad, solía traerme una amiga a casa, que resultó ser que vivía muy cerca de ella, por lo que el contacto con su amigo había desaparecido. Me habían invitado a una fiesta, en casa de un tal Jorge, la verdad es que no recuerdo muy bien el nombre, pero bueno, me convencieron para ir. No soy mucho de fiestas, en realidad es porque no me traen muy buenos recuerdos, pero debía de integrarme, no podía aislarme de todo, así que puse mi mejor cara y busqué algo con lo que vestirme.

Al final me decidí por un vestido, ni muy largo ni muy corto, aunque tampoco es que tuviera mucho que enseñar, digamos que tengo un cuerpo bastante normal, nada del otro mundo. Sobre las 20:30 pasaría a recogerme María, una amiga de clase, aunque bueno, yo ya estaba lista desde hace un rato, así que me senté en el sofá a ver un rato la televisión. Estaba sola, pues mi hermano había salido de fiesta y no me quiso decir a donde iba, seguro que era una de esas fiesta en las que siempre volvía borracho a casa y se tiraba todo el día durmiendo.

Al cabo de un rato llamaron al timbre y fui a abrir. Ahí estaba María, con una de sus grandes sonrisas, vestía un vestido rojo que la quedaba perfecto, daba igual lo que se pusiese, todo la quedaba bien. 

-Wow, ¿preparada para ligar, eh? -dije sin dejar de reírme.

-Puede ser. -respondió riéndose.

Subimos a su coche, y nos dirigimos a la fiesta. La verdad es que conocía a poca gente, la mayoría eran de clase, pero no había hablado muchas veces con ellos. Busqué en algunas de las mesas algo para beber, cuando alguien me coge por la cintura. Me giro y me encuentro con esos ojos color café que tanto me gustan, y me quedo boquiabierta, "¿Después del tiempo que ha estado ignorándome se atreve a acercarse a mí?"

-¿Qué haces aquí? -le espeté, estaba molesta.

-Divertirme. -dijo él en un tono de burla.

-Muy gracioso, ¿no? Pasas de mí todo este tiempo y ahora...

No me dejó terminar ya que sus labios estaban sobre los míos, lo peor de todo era que no quería devolverle el beso, pero al final acabé cediendo.


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