A veces me pregunto sí mi destino es quedarme triste viendo como el resto del mundo vive una vida que yo
desearía tener, pero que ya no me pertenece. En cómo sería todo si esa persona siguiera a tu lado, haciendo de tus días los mejores. Entonces me doy cuenta de que ya no está, ni sus besos, ni sus caricias, ni siquiera esa mirada que hacía que mi cuerpo temblara, estoy sola. Y sé que nadie volverá a hacer que me sienta igual, simplemente por el hecho de que no voy a permitirlo, me rompieron una vez, no dejaré que ocurra una segunda. Pero es que esa mirada puede conmigo, me debilita, "¿pero qué dices Laura? Hiciste una promesa y tienes que cumplirla. Nadie más se meterá bajo mi piel."
FLASHBACK
-¿Pero por qué? Pensé que todo estaba bien. -dije tratando de impedir que se fuera.
-¿Acaso tiene que haber un porqué? -dijo Pablo.
-Simplemente no puedes dejar de querer a alguien de un día para otro, joder, con todos los momentos que hemos pasado juntos, es imposible. -respondí con lágrimas en los ojos, quería una explicación a todo esto.
-Laura, los imposibles existen, ¿lo sabías?
-Pero... No te vayas por favor, te necesito.
-Lo superarás, tranquila. Adiós, Laura. -dijo mientras se alejaba.
No, esto no me podía estar pasando, no a mí, con todo lo que había luchado para que nuestra relación estuviera bien. Y de repente se va, me deja sola. Y yo me quedé ahí como una tonta, viendo como perdía a la persona que me había mantenido en pie y no había dejado que me cayera.
FIN DEL FLASHBACK
No me gusta recordar el pasado, el haber querido tanto a alguien y que esa persona te haya traicionado. Era un capullo, irse así, y sin dar ninguna explicación, como si todo lo que vivimos solo fuera algo sin sentido. Pero a pesar del tiempo que había pasado, le seguía queriendo, y yo misma me culpaba por ello, porque no se merece mis lágrimas, ni mis miles de noches en vela, me perdió en el momento en que le perdí yo a él.
Y ahora encima me toca ir a clase, después de pasarme toda la noche sin dormir, y con los ojos hinchados, no quiero ni mirarme al espejo, podría pegar tal grito que a la vecina de enfrente le daría un infarto, e ir a la cárcel por asesinato no entra dentro de mis planes de futuro. Así que me levanto y me visto, se me han quitado las ganas hasta de desayunar, ya comeré algo en la uni. Espero que por lo menos lo que queda de día no me hunda más de lo que ya estoy, porque sino acabaré por pegarme un tiro. Literalmente.