jueves, 18 de diciembre de 2014

Capítulo 12.

Esas palabras seguían torturándome por dentro, "Alex se ha ido". ¿Acaso el mundo se había puesto en mi contra? Lo más jodido de todo, es que ni siquiera tenía el valor suficiente para responder al mensaje, sólo me quedaban fuerzas para hundirme en mi cama y quedarme llorando hasta desaparecer. Sí, eso era lo que quería, irme, lejos de todo, mi vida es una constante lucha que siempre me lleva al vacío. ¿Para qué trato de no rendirme, si al final voy a acabar de nuevo en el fondo? Sola. Y joder, justo ahora me he dado cuenta de que le necesito, quizás no quería admitirlo para no salir herida, pero resulta que he terminado más rota de lo que pensaba. Es verdad eso que dicen de que hasta que no pierdes a una persona, no te das cuenta de que siempre ha estado a tu lado, en tus buenos momentos, pero sobretodo en los malos. Y yo le había perdido a él. 'Te quiero' fueron sus últimas palabras. No quiero pensar que ya no volveré a escucharle, que no podré tener sus abrazos cuando el mundo se me venga encima. Soy cobarde sí, porque ahora mismo debería coger el teléfono y llamarle, decirle que vuelva conmigo. Venga Laura, deja tu orgullo a un lado y lucha, por él, por ti, y por vosotros.

No sé si estoy haciendo bien, en realidad no sé que decirle cuando me coja el teléfono, a parte, a lo mejor no quiere ni hablar conmigo después de como le he tratado, lo más probable es que haya decidido sacarme de su vida lo antes posible. Es mi última oportunidad, no puedo desaprovecharla.

1, 2, 3... Nada, no responde. Esto es definitivo, le he perdido. Para siempre.

-Laura.

-¿Álvaro? ¿Qué haces llamándome a estas horas?

-¿Es que no has leído mi mensaje?

-Sí. ¿Por qué lo dices?

-Porque no me has respondido.

-No tenía ganas, me siento como la mierda. ¿Tú sabes dónde ha ido Alex?

-Ni idea, cuando he llegado a casa todas sus cosas ya no estaban.

-Vale... Es que pasa de mí, no me coge el teléfono.

-Lo sé, es como si quisiera pasar de todo el mundo. ¿Ha pasado algo entre vosotros dos?

-Yo... Déjalo. ¿No tienes una idea de dónde puede haber ido?

-No, bueno, la verdad es que hay un lugar, pero no creo que esté ahí.


Tengo que recuperarle, tal vez las posibilidades de encontrarle ahí sean pocas, pero me da igual, no puedo dejar que se vaya, no por lo menos con las cosas así, sin aclarar. Necesito contarle todo, la forma en la que me siento cuando estoy con él, lo que me provocan sus caricias, lo necesario que se ha vuelto en mi vida en poco tiempo. Todo.

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